Nro. 000000001
La primer entrada con 8 ceros. Parece que habrá muchas muchísimas. ¿O será que lo dejaré en esta solamente, como hago con todo en mi vida? Difícil de saber.
Primera decepción: no puedo ponerle márgen a la primer oración. O por lo menos yo no encuentro la opción en Blogger. Por ahí en otras entradas les haga el margen manualmente, pero ahora realmente no tengo ganas.
Cansada. Esa es la palabra que me definiría en este momento. No físicamente, aunque también lo sienta, sino mentalmente. Cansada que la gente sea una mierda, porque todos lo son, en menor o mayor medida, en algún momento de sus vidas. Eso casi hasta rimó.
Cansada de ser una estúpida que no sabe decir que no y se caga la vida sola. No. NO. NOOOOO. Es tan fácil escribirlo y tan difícil decirlo. "No, la verdad que no puedo. Si te digo que si me cago la vida. Pero no, la estúpida va y dice que sí, ¡y con una sonrisa! "Una enferma" se le escucha decir a una vieja chusma por atrás. Y sí doña, la verdad que sí.
¿Será que tiendo a autodestruirme? ¿O será que soy muy telenovelezca? Las horas y horas que pasamos con mi abuela novelas se ve que surtieron su efecto en esta cabecita alborotada.
Encima yo todo lo somatizo. Todo lo hago una hermosa ~enfermedad~, o mejor dicho, MI enfermedad, la misma de siempre, la que tengo desde los 17/18 años (perdonen a esta vieja, su memoria comienza a fallar). Todo sieeeempre sale por ahí. Baja, baja y baja. Y bueno, si yo me la busco...
Ya ni siquiera tengo ganas de ir a visitarte. ¿Sabés qué? Metete el Uritorco ahí, donde te quepa. Una vez más de decepcionaste, me cagaste la vida, lisa y llanamente. Yo sabía que no tenía que darte otra oportunidad. Si mi vieja no hubiera insistido... ¿mi vida hubiera sido un poquito más tranquila si no te hubiera visto nunca más como yo quería? ¿O estoy siendo muy exagerada? Porque siempre va a haber un quilombo que te joda... pero por ahí no tenía uno tan pesado ni al que la mayor parte del tiempo no puedo decirle que no, aunque la mayor parte del tiempo me rompa extremadamente las pelotas.
¿Sabés qué pasa? Y como que me acabo de dar cuenta recién. Ya no te siento mi papá. Simulamos, o por lo menos yo lo hago. Pero ya no siento esa cercanía. No siento esa complicidad que teníamos cuando era chica. Porque desde que me pegaste y nos basureaste algo se rompió. Ni ese ni este son el papá que yo conocía, el papá que yo tenía, el que nunca me hubiera hecho daño. Pero me lo hiciste, y parece que me hizo mierda. ¡Como si ya no tuviera gente que lo estuviera haciendo! Dame un respiro...
Pero te perdoné. Varias veces van ya que te perdoné. Y ahora no se si tendría que haberlo hecho la primera vez. Pero mamá insistió. Y bueno, es mi vieja. Que por cierto en este momento está enojada conmigo por culpe de "AQUEL" como lo llamamos desde aquella vez.
Supuestamente esto se va a solucionar. Y vamos a pasar unas super duper vacaciones todos juntos y felices y cantando y escuchando canciones y bailando en el auto. Como una pelotuda bajé como 500 canciones para el viaje. Infeliz. Porque ya no tengo ganas de ir, ni un poquito, ni siquiera me lo cuestiono ya.
"Cuando esté el auto....". Cuando esté el auto no me ves más, olvidate que existo. Arrivederci Vito.
Y bueno, un poco de catarsis, un poco de escribir que hacía mucho que no lo hacía. Me hace bien. Siempre me hace bien escribir, lo amo. Escritora frustrada, otra cosa para la lista.
No voy a controlar ni ortografía ni redacción. Si ¿quién carajos va a leer esto? Plis.
Comentarios
Publicar un comentario