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Llegué a escribir una segunda entrada, ¡bien!. Ahora, mal que me siga sintiendo una mierda, exactamente como ayer, ¿no?

Las cosas fluyen, pero fluyen para la mierda, como el ojete. Estoy harta de todo y todos. Viene a buscar la perra pero nos pide guita. Guita para el combustible del auto. Para venir a buscar a su perra. La perra que le estamos cuidando gratis. SU PERRA. A la que le tuvimos que comprar alimento decente porque la porquería que comía era tan dura que no podía morderla. SU PERRA. Cobró ayer y hoy nos dice que no tiene plata, que "tiene deudas" el muy forro. Si, ¿sabés qué? Nos estuvimos cagando de hambre todo el mes porque nosotras también teníamos cosas que pagar y gastos y además una perra ajena que teníamos que cuidar. Hijo de mil putas. No, no quiero usar más esa frase porque estás usando a una mujer para insultarlo. ¿Sorete? ¿Forro? ¿Qué le podré decir?

No quiero verlo cuando llegue, no quiero hablarle porque lo único que quiero decirle es que se vaya bien a la mierda. Que no me joda nunca más. Si espera que me haga la simpática va muerto. Porque el odio que tengo adentro es intenso, muy intenso. No es joda, ¿eh?

Encima la pelotuda de mi vieja que está sobrepasada, no quiere reconocerlo y se enoja conmigo. Claro, siempre es más fácil enojarse con la pelotuda que está más cerca. ¿Adivinan quién es en este caso? Me saca la cabeza. Todo esto es culpa tuya madrecita, soy así de psiquiátrica y enferma por el prospecto de marido barra padre que elegiste. Un gusta de la re mil mierda tenés boluda.

Tengo odio, mucho odio encima. 

A veces pienso... ¿y si me mato y se va todo al carajo? Se me cruza toooodos los días esa idea por la cabeza. ¿Sabes qué pasa? Soy cobarde. Soy cagona. Nunca lo voy a hacer porque tengo miedo de hacerlo. Qué problemita, ¿eh? 

Y la psicóloga no se, a esta altura creo que se piensa que soy la hija o algo así, no quiero ir más a regalarle 500 mangos y que me cuente ella a mí los problemas que tiene con el hijo. Loco. Todo bien al principio, pero ya me dice cosas que me rompen las pelotas, "no te tenés que cambiar de oficina si es para estar aislada de las demás personas". Y si, claro que es eso lo que quiero hermana, sino no lo hubiera hecho. Sola, bien sola quiero estar. Nadie que me rompa las pelotas.

Pero claro, después viene el problemita ese que tengo miedo de quedarme sola en la vida. Seguramente por eso lo dice la psicóloga. Por algo estudió. Y por algo le pago 500 mangos. 

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